Educación Inclusiva

Categorías Educación, Psicología

¡Hola a todos/as!

Me gustaría empezar aclarando que gran parte del contenido de este artículo no es de elaboración propia, sino un extracto de los aprendizajes adquiridos de un gran profesional. Se trata del Doctor en Pedagogía y experto en educación inclusiva D. Ignacio Calderón Almendros, por quien profeso admiración al suscribir cada una de las ideas que transmite y que contribuyen a poner palabras a  mis convencimientos.

Recientemente Nacho Calderón participó como compareciente en la Comisión de Discapacidad del Congreso de los Diputados, realizando una intervención ejemplar. Tras haberla visualizado y levantarme a aplaudir, decidí que realizaría este post con lo que considero sus mejores aportaciones.

Espero que os guste y os invite a reflexionar…

  • La educación es un DERECHO HUMANO fundamental para todo el alumnado, la educación está obligada a afrontar el reto de cuestionar el modelo escolar que está negando sistemáticamente derechos humanos A TODA NUESTRA INFANCIA: a  los que son excluidos de la educación común  y a los que aprenden a ser excluyentes. La educación es un derecho humano que sigue siendo vulnerado y que ha de ser respetado por obligación moral y por imperativo legal.
  • Hablamos del proyecto de educarnos juntos y construirnos mutuamente en las escuelas.Hablamos de dejar de generar impotencia al destacar lo que la persona no hace. De no escribir en negativo ni etiquetar. De entender que no podemos seguir guiándonos por informes psicopedagógicos que se esconden detrás de una batería de test (pretendidamente objetivos) que sitúan al niño/a fuera de la norma, justificando así su segregación. De desterrar la evaluación anclada en el modelo médico de la discapacidad.

Y para ello, se argumenta  lo siguiente…

  • La identidad es una construcción social. El modelo social de la discapacidad es una interpretación que emerge a finales de la década de los 60. Los presupuestos fundamentales del modelo social son dos:
    • Las causas que originan la discapacidad son SOCIALES (o al menos predominantemente sociales). 
    • Se considera que las personas con discapacidad tienen mucho que aportar a la sociedad. Esto permite sacar a la discapacidad de esa concepción médica que todavía seguimos teniendo y nos permite pensarla como una restricción social. Según el modelo social el problema no estaría en el cuerpo, sino en la exclusión que está implicando ese etiquetado.
  • El constructivismo, que es de donde nacen esta y otra teorías dentro de la investigación social, ha sido ampliamente asumido en la psicología y la pedagogía. Tanto es así, que los grandes psicólogos del aprendizaje son constructivistas y nadie se atreve a cuestionar el valor de estas teorías científicamente contrastadas. Sin embargo, las prácticas escolares son contrarias al constructivismo.
  • La construcción de la IDENTIDAD dentro de esta categoría (la discapacidad) es un proceso irreversible. Es en este marco en el que se construye también la discapacidad como realidad social, y esta realidad va mucho más allá del impedimento físico o biológico, porque implica otorgar significado a ese impedimento. Y ese significado construido en las interacciones es interiorizado por los sujetos. Se construye la identidad en el intento de adaptarse a la cultura social, y si en esa cultura se interpreta que la discapacidad es una desgracia personal, la persona tiende a incorporar ese significado. Eso no es el impedimento físico o biológico, sino que es el significado que hemos otorgado a ese impedimento.Adaptarse a la identidad de acuerdo con la idea de que eres menos válido, minusválido, inválido o no válido es, evidentemente, construirse subordinándose. Y esto también ocurre con respecto a la INTELIGENCIA. No está definida por los genes, sino por la interacción de esos genes con el contexto cultural en el que se ubica la persona.
  • La educación inclusiva no se refiere a una persona ni a un colectivo, sino a la transformación del sistema. De nada sirve la continuidad de los dañinos esquemas que atribuyen la discapacidad a una persona individual.
  • La educación inclusiva se aleja del hincapié que todavía se hace en el déficit, el diagnóstico, la categorización y el tratamiento individual. Se entiende que un niño/a tiene un problema personal, por lo que se le categoriza desde el punto de vista clínico, con herramientas que no sirven para educar sino para clasificar. En su lugar, se deberían usar herramientas que favorezcan relaciones equitativas. En una escuela inclusiva tienen que ser expulsados los diagnósticos de tipo clínico.
  • Los orientadores ahora mismo tienen enfocada su tarea hacia lo individual, a decir: ¿este niño/a qué problema tiene?. Pero lo que tenemos es que pasar a pensar: ¿esta escuela, qué problema tiene?, qué barreras tiene para que consigamos que este niño/a pueda estar aquí. Lo que debería ser incuestionable es que este niño o esta niña tiene el derecho de estar aquí. 
  • La educación inclusiva es positiva para todo el alumnado, no solo para los que se encuentran en desventaja.Aprendemos de lo diferente. El valor del trabajo educativo desde la heterogeneidad se ha contrastado y respaldado por muchas investigaciones.

A continuación os dejo el enlace a la  comparecencia así como uno de los últimos post en su blog.

Para finalizar, me gustaría resaltar un último titular y propuesta de acción:

Aprendemos a ser inclusivos cuando nos ponemos en contacto con las diferencias.

Me ha pasado que en múltiples ocasiones me hayan dicho: “me encantaría saber cómo puedo interactuar con tu hermano” o “me siento fatal al darme cuenta de los prejuicios con la discapacidad”.

A lo que yo suelo contestar: no te preocupes, es normal. No has estado en contacto con alguien con diversidad funcional por lo que no has tenido la oportunidad de aprender cómo hacerlo. Además, la escuela y la sociedad en general te han transmitido sensaciones de rechazo hacia lo extraño y lo desconocido, por una razón u otra. Pero el hecho de que seas consciente ya supone un avance con el que podrás trabajar para cambiar esa percepción.

Decía Iago Santalla que le resultaba incomprensible cómo una realidad tan diversa y compleja como esta en la que vivimos, quiera tender a homogeneizarse o uniformarse entorno a unos estándares tan absurdos como excluyentes. Porque toda persona es una fuente imprescindible de conocimiento para el AVANCE COLECTIVO.

Cuan más sabios seríamos si intentásemos comprender y aprender de todos nuestros semejantes, de la riqueza que ofrece lo distinto. Lo que nos aporta aquello que diverge, lejos de ser una molestia para el sistema, constituye un capital humano extraordinario. Y este mundo no sería concebible sin la interdependencia existente entre todos nosotros.

Por lo que os animo a convivir con la diferencia, y a admirarla como un valor añadido en cualquier forma en la que se presente ante vosotros.

Muchas gracias 🙂

Carla Serrano

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